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Flantasia es la historia de una historia familiar. El legado de Mima, los secretos culinarios de una bisabuela transmitidos a través de cuatro generaciones; el amor, la tenacidad y la devoción de una madre, Mara, que no se daría por vencida ante la adversidad, y Rachel, la capacidad de su pequeña hija para desafiar las adversidades.

 

A la edad de dos años, a Rachel le diagnosticaron TDAH, autismo y retraso en el lenguaje expresivo / represivo. Desde el instante en que Mara se enteró de la noticia, se dedicó a que su hija recibiera, a pesar de la limitada cobertura que le brindaba el seguro, los mejores tratamientos disponibles en ese momento. Los instintos maternos de Mara también la convencieron de que, a pesar del pronóstico adverso, podía hacer avanzar el progreso de Rachel mediante el refuerzo diario de las fortalezas de su hija. Cuando Rachel comenzó la escuela, Mara se ofreció como voluntaria en el aula para estar cerca de su hijo y defenderla constantemente. Aunque Rachel no pudo aprobar las pruebas estandarizadas que la llevaron al cuarto grado, sí calificó para una beca parcial para un programa privado. Con la ayuda financiera de familiares y amigos, Rachel asistió a la escuela privada hasta los dieciocho años, pero no pudo obtener un diploma de escuela secundaria o un GED al finalizar. El avance se produjo un año después, cuando Rachel se unió a Learning Links School. El constante refuerzo brindado por su madre a lo largo de su vida, y el enfoque terapéutico en Learning Links School, marcaron un cambio cuantitativo y cualitativo en el desarrollo intelectual de Rachel, que fue notorio para todos los que la habían conocido.

 

Durante los difíciles primeros años, Mara utilizó la receta de flan de Mima para complementar las finanzas de la familia. Nunca imaginó que Rachel estaba prestando atención a esta actividad, y mucho menos que a través de la simple observación su hija estaba aprendiendo los conceptos básicos de la cocina o apreciando la satisfacción que uno puede derivar de ella. Esto se hizo evidente cuando Rachel, animada a través del programa Learning Links School, comenzó a mostrar su disfrute y una verdadera pasión por hornear, crear y vender los productos que la ayudaron a ella y a sus compañeros de clase a ganar algunos fondos.

 

Ahora, Rachel y Mara se han embarcado en esta nueva aventura utilizando las recetas de Mima para brindar una variedad de productos de calidad y tentar las papilas gustativas de quienes comen estos deliciosos flanes. Estamos entusiasmados de ver crecer este negocio, ya que brindará oportunidades de empleo a otros adultos jóvenes como Rachel y demostrará que se puede lograr mucho más de lo que las pruebas estándar pueden medir.